Definición
El plan de marketing es la herramienta básica de gestión que debe
utilizar toda empresa orientada al mercado que quiera ser competitiva. En su
puesta en marcha quedarán fijadas las diferentes actuaciones que deben
realizarse en el área del marketing, para alcanzar los objetivos marcados. Éste
no se puede considerar de forma aislada dentro de la compañía, sino totalmente
coordinado y congruente con el plan estratégico, siendo necesario realizar las
correspondientes adaptaciones con respecto al plan general de la empresa, ya
que es la única manera de dar respuesta válida a las necesidades y temas
planteados.
- En marketing, como en cualquier otra actividad
gerencial, toda acción que se ejecuta sin la debida planificación supone
al menos un alto riesgo de fracaso o amplio desperdicio de recursos y
esfuerzos. Si una acción no planificada tiene éxito, nos deberíamos
preguntar qué hubiésemos conseguido de más al operar bajo un plan.
Intentar que un proyecto triunfe sin servirse de un plan de marketing es
como tratar de navegar en un mar tempestuoso sin cartas marítimas ni destino
claro.
- El plan de marketing proporciona una visión clara del
objetivo final y de lo que se quiere conseguir en el camino hacia la meta,
a la vez informa con detalle de la situación y posicionamiento en los que
nos encontramos, marcándonos las etapas que se han de cubrir para su
consecución. Tiene la ventaja añadida de que la recopilación y elaboración
de datos necesarios para realizar este plan permite calcular cuánto se va
a tardar en cubrir cada etapa, dándonos así una idea clara del tiempo que
debemos emplear para ello, qué personal debemos destinar para alcanzar la
consecución de los objetivos y de qué recursos económicos debemos
disponer.
- Sin un plan de marketing nunca sabremos cómo hemos
alcanzado los resultados de nuestra empresa, y por tanto, estaremos
expuestos a las convulsiones del mercado.
- En la actualidad, se está
empezando a valorar en España, sobre todo en las PYMES, los beneficios que
le suponen a la empresa el contar con un plan de marketing. Los rápidos
cambios que se producen en el mercado y la llegada de las nuevas
tecnologías están obligando, en un principio, a realizarlo de forma más
bien forzada; será con el transcurso del tiempo cuando nos demos cuenta de
las múltiples ventajas que produce la planificación lógica y estructurada
de las diferentes variables del marketing.
Utilidad
del plan de marketing
Tan sólo habría que analizar las estrategias de las 50 primeras
empresas de nuestro país, para comprender que el plan de marketing es uno de
los principales activos en la obtención de los resultados. Pero además, aporta
a la compañía que opera, bajo una óptica de marketing, una visión actual y de
futuro que le servirá para marcar sus directrices con el mínimo error y las
máximas garantías. A continuación indicamos las principales utilidades:
- En todo momento operamos con la vista puesta sobre un
mapa en el que se nos refleja la situación actual.
- Es útil para el control de la gestión.
- Vincula a los diferentes equipos de trabajos
incorporados a la consecución de los objetivos.
- Permite obtener y administrar eficientemente los
recursos para la realización del plan.
- Estimula la reflexión y el mejor empleo de los
recursos.
- Nos informa correctamente de nuestro posicionamiento y
de la competencia.
- El futuro deja de ser un interrogante de grandes
dimensiones y grave riesgo.
- Se pueden controlar y evaluar los resultados y
actividades en función de los objetivos marcados.
- Facilita el avance progresivo hacia la consecución de
los objetivos.
GrÁfico 1. Principales atributos de un plan de marketing
|
Realización de un plan de marketing
La elaboración de un plan de marketing es una tarea realmente compleja,
en la que ha de primar un criterio de planificación y metodológico riguroso.
Con su elaboración se pretende sistematizar las diferentes actuaciones para
conseguir los mejores resultados de acuerdo con las circunstancias del mercado.
Aunque generalmente se está
hablando de planes de marketing cuyo período de validez es de un año, existen
los realizados a largo plazo, tres o cinco años, en los que se contemplan las
acciones anuales de marketing, que coordinadas a las de los departamentos
financieros, Recursos Humanos, producción, etc. establece el plan estratégico
de la compañía.
Debemos tener en cuenta que el plan
de marketing no es algo mágico que hace que se incrementen las ventas de
nuestra empresa, sino el fruto de una planificación constante con respecto a
nuestro producto o servicio y la venta del mismo con respecto a las necesidades
detectadas en el mercado. Cualquier empresa, independientemente de su tamaño,
tipo de actividad o entorno en el que opere, debe trabajar en base a un plan de
marketing.
Según estudios recientemente
realizados, más del 60 por 100 de las PYMES de nuestro país no cuentan con un
plan de marketing definido por escrito. Este hecho se fundamenta principalmente
en que las pequeñas y medianas empresas, con clara vocación comercial, no
suelen tener un director de marketing, sino que cubren esta función con el
director comercial. La solución viene dada de forma muy positiva por la
subcontratación de estos servicios a empresas consultoras de marketing, que en
la práctica son muy difíciles de encontrar, ya que con implementación
generalista apenas existen.
Aun así, el plan de marketing es un
instrumento esencial en toda empresa, ya que facilita la comercialización
eficaz de cualquier tipo de producto o servicio. Resulta muy arriesgado
intentar que una empresa triunfe sin haber elaborado previamente un plan de
marketing. Éste debe ser adecuado al tamaño de la empresa. No existe un modelo
válido para todas ellas, cada empresa lo tiene que adaptar a sus propias
necesidades, abordando todas y cada una de las variables que componen el
marketing, prestando mayor o menor atención a cada una de ellas en función de
los distintos factores ajustados a la propia vida interna de la empresa y a la
tipología de su organigrama.
Así pues, podemos encontrar tantos
planes de marketing como empresas. Podríamos definirlo como «la elaboración de
un documento escrito en el que de una forma sistemática y estructurada, y
previa realización de los correspondientes análisis y estudios, se definen los
objetivos a conseguir en un período de tiempo determinado, así como se detallan
los programas y medios de acción que son precisos para alcanzar los objetivos
enunciados en el plazo previsto».
Ateniéndonos a la definición
anteriormente expuesta, para la realización de un plan de marketing debemos
seguir los siguientes pasos:
Contestar a la pregunta: ¿dónde
estamos? Requiere la realización del análisis de la situación, tanto interno
como externo a la compañía, en el que podremos deducir las oportunidades y
amenazas que se le pueden presentar a la empresa como las fortalezas y las
debilidades de la misma, esto es, estamos en condiciones de realizar un
análisis DAFO.
La segunda pregunta a la que
debemos contestar es: ¿a dónde queremos ir? Responderla supone el
establecimiento de los objetivos de marketing que la empresa fija para un
determinado período de tiempo. Estos objetivos pueden ser tanto cualitativos
como cuantitativos.
Una vez planteados los objetivos,
deberemos contestar a la tercera pregunta: ¿cómo llegaremos allí? o ¿cómo vamos
a alcanzarlos? La respuesta a este interrogante supone la determinación de los
medios necesarios y el desarrollo de acciones o estrategias a seguir para
alcanzar los objetivos. El desarrollo de estrategias supone cualquier cauce de
acción o solución que desde el punto de vista de disposición o dosificación de
medios se juzga razonable y posible de aplicar para alcanzar los objetivos de
marketing especificados en el plan.
Una vez planteadas las estrategias,
se detallan los medios de acción que, siendo consecuencia de la estrategia
elegida, tienen que emplearse para la consecución de los objetivos propuestos
en el período de tiempo establecido en el plan. Esto implica la determinación
de las acciones concretas o tácticas que se van a emplear con respecto a los
componentes del marketing mix.
Ahora queda traducir los objetivos
y planes de acción en términos de costes y resultados. Por tanto, habrá una
cuenta de explotación en la que se detallarán las inversiones que se deben
realizar para alcanzar los objetivos y los ingresos que se espera obtener, así
se podrá determinar cuál es el beneficio y rentabilidad de la empresa.
Para poder asegurarnos de que
estamos alcanzando los objetivos previstos por el plan y que nuestras
estrategias y tácticas son las más apropiadas, debemos establecer
procedimientos de seguimiento y control a nuestro plan de marketing. Este
control tiene como misión asegurar el cumplimiento del plan e implica medir los
resultados de las acciones emprendidas, diagnosticando el grado de cumplimiento
de los objetivos previstos y la toma de medidas correctoras en el caso de que
se considere necesario.
Por ello incidimos en que es
importantísimo para la empresa el controlar y evaluar constantemente los
resultados obtenidos por las estrategias establecidas, puesto que, tanto el
mercado como el entorno, experimentan constantes cambios y fluctuaciones. Según
Kotler, se pueden distinguir cuatro tipos de control:
- Control del plan anual. Cuya finalidad es examinar que
se están alcanzando los resultados previstos. Se realiza mediante el
análisis de las ventas, de la participación del mercado, de relación de
gastos comerciales, del análisis financiero y del seguimiento de las
actividades de los consumidores.
- Control de rentabilidad. Que se basa en la
determinación de la rentabilidad del producto, territorios, clientes,
canales, tamaño del pedido, etc.
- Control de eficiencia. Su finalidad es evaluar y
mejorar el efecto de los gastos comerciales. Se realiza mediante el
análisis de eficiencia de los vendedores, de la promoción de ventas, de la
distribución, de la publicidad, etc.
- Control estratégico. Que trata de analizar si la
organización está consiguiendo sus mejores oportunidades con respecto al
mercado, productos y canales de distribución. Se puede realizar mediante
una revisión y calificación de la efectividad comercial de la filosofía
sobre el consumidor o usuario, la organización comercial, el sistema de
información de marketing, la orientación estratégica y la eficiencia
operativa.
Como colofón a todo lo anteriormente expuesto, tengo que decir que el
contar con un brillante y magnífico plan de marketing no es sinónimo de éxito,
ya que queda pendiente la parte más importante: su ejecución. Para llevarlo a
buen término es necesario establecer un plan de implementación en el que se
designen las tareas concretas a llevar a cabo por los diferentes profesionales
que deben intervenir, marcar el nivel de responsabilidad de cada uno y un planning
de trabajo donde quedan reflejados los tiempos de ejecución. La experiencia me
indica que las principales dificultades en la implementación del plan de
marketing surgen en los problemas de comunicación que se producen entre los
miembros del equipo de trabajo.
Etapas del plan de marketing
El plan de marketing requiere, por
otra parte, un trabajo metódico y organizado para ir avanzando poco a poco en
su redacción. Es conveniente que sea ampliamente discutido con todos los
departamentos implicados durante la fase de su elaboración con el fin de que
nadie, dentro de la empresa, se sienta excluido del proyecto empresarial. De
esta forma, todo el equipo humano se sentirá vinculado a los objetivos fijados
por el plan dando como resultado una mayor eficacia a la hora de su puesta en
marcha.
- Resumen ejecutivo
Su brevedad no va en relación
directa con el nivel de importancia, ya que en un número reducido de páginas
nos debe indicar un estracto del contenido del plan, así como los medios y
estrategias que van a utilizarse. La lectura de estas páginas, junto con las
recomendaciones que también deben incluirse al final del plan, son las que van
a servir a la alta dirección para obtener una visión global.
- Análisis
de la situación
El área de marketing de una
compañía no es un departamento aislado y que opera al margen del resto de la
empresa. Por encima de cualquier objetivo de mercado estará la misión de la
empresa, su definición vendrá dada por la alta dirección, que deberá indicar
cuáles son los objetivos corporativos, esto es, en qué negocio estamos y a qué
mercados debemos dirigirnos. Éste será el marco general en el que debamos
trabajar para la elaboración del plan de marketing.Una vez establecido este marco general, deberemos recopilar, analizar y evaluar los datos básicos para la correcta elaboración del plan tanto a nivel interno como externo de la compañía, lo que nos llevará a descubrir en el informe la situación del pasado y del presente; para ello se requiere la realización de:
- Un análisis histórico. Tiene como finalidad el
establecer proyecciones de los hechos más significativos y de los que al
examinar la evolución pasada y la proyección futura se puedan extraer
estimaciones cuantitativas tales como las ventas de los últimos años, la
tendencia de la tasa de expansión del mercado, cuota de participación de
los productos, tendencia de los pedidos medios, niveles de rotación de los
productos, comportamiento de los precios, etc., el concepto histórico se
aplica al menos a los tres últimos años.
- Un análisis causal. Con el que se pretende buscar las
razones que expliquen los buenos o malos resultados en los objetivos
marcados, y no las excusas y justificaciones, como algunas veces sucede.
Independientemente del análisis que hagamos a cada una de las etapas del
plan anterior, se tiene que evaluar la capacidad de respuesta que se tuvo
frente a situaciones imprevistas de la competencia o coyunturales.
- Un análisis al comportamiento de la fuerza de ventas.
Verdaderos artífices de la consecución de los objetivos comerciales,
conviene realizar un análisis pormenorizado tanto a nivel geográfico y de
zonas, como a nivel de delegación e individual, la herramienta comparativa
y de análisis es la ratio.
- Un estudio de mercado. Durante mucho tiempo se ha
pensado que dentro del análisis de la situación, éste era el único punto
que debía desarrollarse para confeccionar un plan de marketing y siempre a
través de una encuesta; paradójicamente no siempre es necesario hacerla
para conocer tanto el mercado como la situación de la que se parte, ya que
en la actualidad existen, como hemos explicado en el capítulo de
investigación de mercados, alternativas muy válidas para obtener
información fiable.
- Un análisis DAFO. Estudiado en el capítulo
correspondiente al marketing estratégico, es en el plan de marketing donde
tiene su máxima exponencia ya que en él quedarán analizadas y estudiadas
todas las fortalezas, debilidades, amenazas y oportunidades que se tengan
o puedan surgir en la empresa o la competencia, lo que nos permitirá tener
reflejados no sólo la situación actual sino el posible futuro.
- Análisis de la matriz RMG. También estudiada en el
capítulo de marketing estratégico, intenta analizar y evaluar el grado de
aceptación o rechazo que se manifiesta en el mercado respecto a un
producto o empresa. De no contemplarse en su justa medida, llega a
producir pérdidas económicas en su momento, ya que frente a la aparición
de un nuevo producto que parece responder a las directrices más exigentes
y que da cumplida respuesta a todas las necesidades, podría ver rechazada
su aceptación sin una lógica aparente, los profesionales del marketing
siempre decimos que «el mercado siempre pasa factura».
- Entorno:
– Normativa legal.
– Cambios en los valores culturales.
– Tendencias.
– Aparición de nuevos nichos de mercado.
– Etcétera.
- Imagen:
– De los productos.
– Del sector.
– De la competencia.
– A nivel internacional.
– Etcétera.
- Cualificación profesional:
– Colaboradores externos.
– Equipos de ventas.
– Grado de identificación de los equipos.
– Etcétera.
- Mercado:
– Tamaño del mismo.
– Segmentación.
– Potencial de compra.
– Tendencias.
– Análisis de la oferta.
– Análisis de la demanda.
– Análisis cualitativo.
– Etcétera.
- Red de distribución:
– Cualificación profesional.
– Número de puntos de venta.
– Acciones comerciales ejercidas.
– Logística.
– Etcétera.
- Competencia:
– PVP.
– Descuentos y bonificaciones.
– Red de distribución.
– Servicios ofrecidos.
– Nivel profesional.
– Imagen.
– Implantación a la red.
– Etcétera.
- Producto:
– I+D+i
– Participación de las ventas globales.
– Gama actual.
– Niveles de rotación.
– Análisis de las diferentes variables (núcleo, tamaño y marca...).
– Costos.
– Precios.
– Márgenes.
– Garantías.
– Plazos de entrega.
– Etcétera.
- Política de comunicación:
– Objetivos de la comunicación.
– Presupuestos.
– Equipos de trabajos.
– Existencia de comunicación interna.
– Posicionamiento en Internet.
– Etcétera.
- Determinación de objetivos
Los objetivos constituyen un punto
central en la elaboración del plan de marketing, ya que todo lo que les precede
conduce al establecimiento de los mismos y todo lo que les sigue conduce al
logro de ellos. Los objetivos en principio determinan numéricamente dónde
queremos llegar y de qué forma; éstos además deben ser acordes al plan
estratégico general, un objetivo representa también la solución deseada de un
problema de mercado o la explotación de una oportunidad.
Características de los objetivos
Con el establecimiento de objetivos
lo que más se persigue es la fijación del volumen de ventas o la participación
del mercado con el menor riesgo posible, para ello los objetivos deben ser: - Viables. Es decir, que se puedan alcanzar y que estén
formulados desde una óptica práctica y realista.
- Concretos y precisos. Totalmente coherentes con las
directrices de la compañía.
- En el tiempo. Ajustados a un plan de trabajo.
- Consensuados. Englobados a la política general de la
empresa, han de ser aceptados y compartidos por el resto de los
departamentos.
- Flexibles. Totalmente adaptados a la necesidad del
momento.
- Motivadores. Al igual que sucede con los equipos de
venta, éstos deben constituirse con un reto alcanzable.
GRÁFICO
3. TIPOS DE OBJETIVOS BÁSICOS
|
Soy consciente de que no todos los profesionales del marketing aceptan el término de objetivo cualitativo, pero mi experiencia me indica que mientras los objetivos cuantitativos se marcan para dar resultados en el corto plazo, son los cualitativos los que nos hacen consolidarnos en el tiempo y obtener mejores resultados en el medio y largo plazo, por ello considero:
- Cuantitativos. A la previsión de ventas, porcentaje de
beneficios, captación de nuevos clientes, recuperación de clientes
perdidos, participación de mercado, coeficiente de penetración, etc.
- Cualitativos. A la mejora de imagen, mayor grado de reconocimiento, calidad de servicios, apertura de nuevos canales, mejora profesional de la fuerza de ventas, innovación, etc.
- Elaboración y selección de estrategias
Las estrategias son los caminos de
acción de que dispone la empresa para alcanzar los objetivos previstos; cuando
se elabora un plan de marketing éstas deberán quedar bien definidas de cara a
posicionarse ventajosamente en el mercado y frente a la competencia, para
alcanzar la mayor rentabilidad a los recursos comerciales asignados por la
compañía.
Asimismo, se debe ser consciente de que toda estrategia debe ser formulada sobre la base del inventario que se realice de los puntos fuertes y débiles, oportunidades y amenazas que existan en el mercado, así como de los factores internos y externos que intervienen y siempre de acuerdo con las directrices corporativas de la empresa.
En el capítulo de marketing estratégico se han señalado los distintos tipos de estrategia que puede adoptar una compañía, dependiendo del carácter y naturaleza de los objetivos a alcanzar. No podemos obtener siempre los mismos resultados con la misma estrategia, ya que depende de muchos factores, la palabra «adaptar» vuelve a cobrar un gran protagonismo. Por ello, aunque la estrategia que establezcamos esté correctamente definida, no podemos tener una garantía de éxito. Sus efectos se verán a largo plazo.
El proceso a seguir para elegir las estrategias se basa en:
A título informativo indicamos a continuación algunas posibles orientaciones estratégicas que pueden contemplarse, tanto de forma independiente como combinadas entre sí:
Se puede afirmar que el objetivo del marketing es el punto de llegada, la estrategia o estrategias seleccionadas son el camino a seguir para poder alcanzar el objetivo u objetivos establecidos, y las tácticas son los pasos que hay que dar para recorrer el camino.
Las diferentes tácticas que se utilicen en el mencionado plan estarán englobadas dentro del mix del marketing, ya que se propondrán distintas estrategias específicas combinando de forma adecuada las variables del marketing. Se pueden apoyar en distintas combinaciones, de ahí que en esta etapa nos limitemos a enumerar algunas de las acciones que se pudieran poner en marcha, que por supuesto estarán en función de todo lo analizado en las etapas anteriores.
La determinación de las tácticas que se llevarán a cabo para la implementación de la estrategia será llevada a cabo por el director de marketing, al igual que el establecimiento de objetivos y estrategias. Se han de determinar, de igual forma, los medios humanos y los recursos materiales necesarios para llevarlas a cabo, señalando el grado de responsabilidad de cada persona que participa en su realización, como las tareas concretas que cada una de ellas debe realizar, coordinando todas ellas e integrándolas en una acción común.
Sistemas de control y plan de contingencias
El control es el último requisito
exigible a un plan de marketing, el control de la gestión y la utilización de
los cuadros de mando permiten saber el grado de cumplimiento de los objetivos a
medida que se van aplicando las estrategias y tácticas definidas. A través de
este control se pretende detectar los posibles fallos y desviaciones a tenor de
las consecuencias que éstos vayan generando para poder aplicar soluciones y
medidas correctoras con la máxima inmediatez.
De no establecerse estos mecanismos de control, habríamos de esperar a que terminara el ejercicio y ver entonces si el objetivo marcado se ha alcanzado o no. En este último caso, sería demasiado tarde para reaccionar. Así pues, los mecanismos de control permiten conocer las realizaciones parciales del objetivo en períodos relativamente cortos de tiempo, por lo que la capacidad de reaccionar es casi inmediata.
Los métodos a utilizar se harán una vez seleccionadas e identificadas las áreas de resultados clave (ARC), es decir, aquellos aspectos que mayor contribución proporcionan al rendimiento de la gestión comercial. A continuación expondremos sucintamente el tipo de información que necesitará el departamento de marketing para evaluar las posibles desviaciones:

Por último, sólo nos resta analizar las posibles desviaciones existentes, para realizar el feed back correspondiente con el ánimo de investigar las causas que las han podido producir y nos puedan servir para experiencias posteriores.
Por tanto, a la vista de los distintos controles periódicos que realicemos, será necesario llevar a cabo modificaciones sobre el plan original, de mayor o menor importancia. No estaría de más establecer un plan de contingencias, tanto para el caso del fracaso del plan original como para reforzar las desviaciones que se puedan producir. Esto nos dará una capacidad de respuesta y de reacción inmediata, lo que nos hará ser más competitivos.
Asimismo, se debe ser consciente de que toda estrategia debe ser formulada sobre la base del inventario que se realice de los puntos fuertes y débiles, oportunidades y amenazas que existan en el mercado, así como de los factores internos y externos que intervienen y siempre de acuerdo con las directrices corporativas de la empresa.
En el capítulo de marketing estratégico se han señalado los distintos tipos de estrategia que puede adoptar una compañía, dependiendo del carácter y naturaleza de los objetivos a alcanzar. No podemos obtener siempre los mismos resultados con la misma estrategia, ya que depende de muchos factores, la palabra «adaptar» vuelve a cobrar un gran protagonismo. Por ello, aunque la estrategia que establezcamos esté correctamente definida, no podemos tener una garantía de éxito. Sus efectos se verán a largo plazo.
El proceso a seguir para elegir las estrategias se basa en:
- La definición del público objetivo (target)
al que se desee llegar.
- El planteamiento general y objetivos específicos de
las diferentes variables del marketing (producto, comunicación, fuerza de
ventas, distribución...).
- La determinación del presupuesto en cuestión.
- La valoración global del plan, elaborando la cuenta de
explotación provisional, la cual nos permitirá conocer si obtenemos la
rentabilidad fijada.
- La designación del responsable que tendrá a su cargo
la consecución del plan de marketing.
A título informativo indicamos a continuación algunas posibles orientaciones estratégicas que pueden contemplarse, tanto de forma independiente como combinadas entre sí:
- Conseguir un mejor posicionamiento en buscadores.
- Eliminar los productos menos rentables.
- Modificar productos.
- Ampliar la gama.
- Apoyar la venta de los más rentables.
- Centrarnos en los canales más rentables.
- Apoyar la venta de productos «niño».
- Cerrar las delegaciones menos rentables.
- Apoyar el punto de venta.
- Modificar los canales de distribución.
- Mejorar la eficiencia de la producción.
- Modificar los sistemas de entrega.
- Retirarse de algunos mercados seleccionados.
- Trabajar o no con marca de distribuidor.
- Especializarse en ciertos productos o mercados.
- Etcétera.
- Plan de acción
Se puede afirmar que el objetivo del marketing es el punto de llegada, la estrategia o estrategias seleccionadas son el camino a seguir para poder alcanzar el objetivo u objetivos establecidos, y las tácticas son los pasos que hay que dar para recorrer el camino.
Las diferentes tácticas que se utilicen en el mencionado plan estarán englobadas dentro del mix del marketing, ya que se propondrán distintas estrategias específicas combinando de forma adecuada las variables del marketing. Se pueden apoyar en distintas combinaciones, de ahí que en esta etapa nos limitemos a enumerar algunas de las acciones que se pudieran poner en marcha, que por supuesto estarán en función de todo lo analizado en las etapas anteriores.
- Sobre el producto. Eliminaciones, modificaciones y
lanzamiento de nuevos productos, creación de nuevas marcas, ampliación de
la gama, mejora de calidad, nuevos envases y tamaños, valores añadidos al
producto, creación de nuevos productos...
- Sobre el precio. Revisión de las tarifas actuales,
cambio en la política de descuentos, incorporación de rappels,
bonificaciones de compra...
- Sobre los canales de distribución. Comercializar a
través de Internet, apoyo al detallista, fijación de condiciones a los
mayoristas, apertura de nuevos canales, política de stock,
mejoras del plazo de entrega, subcontratación de transporte...
- Sobre la organización comercial. Definición de
funciones, deberes y responsabilidades de los diferentes niveles
comerciales, aumento o ajuste de plantilla, modificación de zonas de venta
y rutas, retribución e incentivación de los vendedores, cumplimentación y
tramitación de pedidos, subcontratación de task forces...
- Sobre la comunicación integral. Contratación de
gabinete de prensa, creación y potenciación de página web,
plan de medios y soportes, determinación de presupuestos, campañas
promocionales, política de marketing directo...
La determinación de las tácticas que se llevarán a cabo para la implementación de la estrategia será llevada a cabo por el director de marketing, al igual que el establecimiento de objetivos y estrategias. Se han de determinar, de igual forma, los medios humanos y los recursos materiales necesarios para llevarlas a cabo, señalando el grado de responsabilidad de cada persona que participa en su realización, como las tareas concretas que cada una de ellas debe realizar, coordinando todas ellas e integrándolas en una acción común.
Establecimiento de presupuesto
Una vez que se sabe qué es lo que hay que hacer, sólo faltan los medios necesarios para llevar a cabo las acciones definidas previamente. Esto se materializa en un presupuesto, cuya secuencia de gasto se hace según los programas de trabajo y tiempo aplicados. Para que la dirección general apruebe el plan de marketing, deseará saber la cuantificación del esfuerzo expresado en términos monetarios, por ser el dinero un denominador común de diversos recursos, así como lo que lleva a producir en términos de beneficios, ya que a la vista de la cuenta de explotación provisional podrá emitir un juicio sobre la viabilidad del plan o demostrar interés de llevarlo adelante. Después de su aprobación, un presupuesto es una autorización para utilizar los recursos económicos. No es el medio para alcanzar un objetivo, ese medio es el programa.
Sistemas de control y plan de contingencias
El control es el último requisito
exigible a un plan de marketing, el control de la gestión y la utilización de
los cuadros de mando permiten saber el grado de cumplimiento de los objetivos a
medida que se van aplicando las estrategias y tácticas definidas. A través de
este control se pretende detectar los posibles fallos y desviaciones a tenor de
las consecuencias que éstos vayan generando para poder aplicar soluciones y
medidas correctoras con la máxima inmediatez. De no establecerse estos mecanismos de control, habríamos de esperar a que terminara el ejercicio y ver entonces si el objetivo marcado se ha alcanzado o no. En este último caso, sería demasiado tarde para reaccionar. Así pues, los mecanismos de control permiten conocer las realizaciones parciales del objetivo en períodos relativamente cortos de tiempo, por lo que la capacidad de reaccionar es casi inmediata.
Los métodos a utilizar se harán una vez seleccionadas e identificadas las áreas de resultados clave (ARC), es decir, aquellos aspectos que mayor contribución proporcionan al rendimiento de la gestión comercial. A continuación expondremos sucintamente el tipo de información que necesitará el departamento de marketing para evaluar las posibles desviaciones:
- Resultados de ventas (por delegaciones, gama de
productos, por vendedor...).
- Rentabilidad de las ventas por los mismos conceptos
expuestos anteriormente.
- Ratios de control establecidas por la dirección.
- Control de la actividad de los vendedores.
- Resultado de las diferentes campañas de comunicación.
- Ratios de visitas por pedido.
- Ratios de ingresos por pedido.
- Etcétera.
GRÁFICO
4. EL PROCESO DE CONTROL

Por último, sólo nos resta analizar las posibles desviaciones existentes, para realizar el feed back correspondiente con el ánimo de investigar las causas que las han podido producir y nos puedan servir para experiencias posteriores.
Por tanto, a la vista de los distintos controles periódicos que realicemos, será necesario llevar a cabo modificaciones sobre el plan original, de mayor o menor importancia. No estaría de más establecer un plan de contingencias, tanto para el caso del fracaso del plan original como para reforzar las desviaciones que se puedan producir. Esto nos dará una capacidad de respuesta y de reacción inmediata, lo que nos hará ser más competitivos.
Presentación del plan de marketing
Aunque la presentación del plan de marketing es algo extrínseco al
mismo y que pertenece a su aspecto formal, no suponiendo propiamente el
desarrollo de una etapa, no hay que olvidar que éste debe ser aprobado por la
alta dirección de la empresa, por ello se deberá llevar a cabo una estrategia
de presentación. Para lo cual y principalmente, debe ser redactado de forma
profesional, haciendo hincapié en aquellos datos más relevantes.
Se deberá comenzar con un capítulo
cero de introducción en el que se justifique la realización del plan así como
de un resumen ejecutivo, en el que se indique claramente cuál es la ventaja
competitiva de la empresa, el factor de diferenciación de su producto o
servicio y la oportunidad que se ha visto en el mercado. Esto es, a través de
la lectura de la introducción y del resumen ejecutivo, se deberá obtener una
idea clara y concisa, a la vez que breve, del desarrollo del plan.
También llevará abundancia de
cuadros explicativos y gráficos que facilitarán la lectura a las personas menos
familiarizadas con los términos de marketing, por ello es necesario excluir los
términos más técnicos y reemplazarlos por otros más fáciles de comprender; en
el caso de que sea necesaria su utilización, deberán ser explicados.
Los datos que se obtengan de la
investigación comercial, así como todos aquellos derivados de la recopilación
de datos obtenidos del análisis de la situación, deberán ser incluidos en el
apéndice del plan y representados, a ser posible, en gráficos que faciliten su
comprensión y lectura. De esta forma, la presentación del plan de marketing
será más ágil, quitándole la densidad y pesadez que representa la exposición de
los mismos.
Es interesante que el plan explique
por qué se desestiman y desechan algunas de las alternativas para recalcar que
éstas han sido consideradas en su justa medida.
Es muy importante tener en cuenta
que, a la hora de presentar el plan ante el consejo de administración o el
comité de dirección, se deben utilizar medios tecnológicos que hagan esta
presentación más amena, hoy en día requiere al menos una presentación en Power
point y con cañón a una pantalla, este medio nos servirá para apoyar nuestra
argumentación.
Nunca debemos olvidar que el departamento de marketing debe vender el
plan de marketing a la alta dirección de la empresa, utilizando técnicas de
marketing a través de las cuales se demuestre su validez y fiabilidad.
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